Asociación Nacional de Addison y Otras Enfermedades Endocrinas

Hipoadrenocorticismo en gatos

El hipoadrenocorticismo se produce por la reducida función de las glándulas suprarrenales, que apenas producen o no producen alguna de las hormonas más importantes llamadas glucocorticoides o mineralocorticoides. Teniendo en cuenta que estas hormonas son esenciales para vivir, se trata de una enfermedad grave, por lo que debe tratarse como tal.

 

 

 

Causas:


El hipoadrenocorticismo es una enfermedad muy rara en el gato, pero la causa más común suele ser la destrucción del tejido de la glándula suprarrenal provocada por el sistema inmunológico del animal, lo que produce la enfermedad de Addison.

De forma infrecuente, algunas infecciones, e infiltraciones de las glándulas suprarrenales con linfosarcoma, así como enfermedades en la glándula pituitaria también pueden causar la enfermedad de Addison.

De forma ocasional, la enfermedad de Addison se produce por la interrupción repentina de una medicación esteroide. Y es que, se debe ir disminuyendo gradualmente la dosis del esteroide a los gatos que siguen una terapia a largo plazo con esteroides.

 

¿Quién puede padecer el hipoadrenocorticismo?

Aunque se trata de una enfermedad muy rara en los gatos, suele afectar principalmente a los gatos más jóvenes.

Con respecto al sexo, cualquier sexo se ve afectado por igual.

 

Deficiencias en el hipoadrenocorticismo:

Las glándulas suprarrenales producen numerosas hormonas, pero la más conocida de los glucocorticoides es el cortisol. El nivel de cortisol debe aumentar como respuesta ante situaciones de estrés (miedo, heridas, infecciones, etc.). Afecta al nivel de azúcar, grasa y proteína del metabolismo.

Si las glándulas suprarrenales no funcionan correctamente, no producen la cantidad necesaria de cortisol para que el organismo responda de la forma adecuada.

Con respecto a los mineralocorticoides, la hormona que mantiene el equilibrio de sal, potasio y agua en el cuerpo es la aldosterona. Cualquier desequilibrio puede causar graves consecuencias.

La forma natural del hipoadrenocorticismo suele afectar a ambas hormonas.

 

Síntomas de la insuficiencia suprarrenal o hipoadrenocorticisimo en los gatos:

Como suele ser habitual, los síntomas del hipoadrenocorticismo son difíciles de reconocer debido a que imitan muchas otras enfermedades. Es más fácil cuando se produce una crisis suprarrenal, ya que entonces se manifiestan de forma más intensa.

Los síntomas y signos más comunes en los gatos con la enfermedad de Addison e insuficiencia suprarrenal incluyen:

• letargo.
• Anorexia.
• Pérdida de peso.
• Falta de apetito.
• Vómitos intermitentes.
• Depresión.
• Debilidad.
• Deshidratación.
• Sed excesiva (polidipsia).
• Micción excesiva (Poliuria).
• Temperatura corporal baja.
• Temblores.
• Ritmo cardiaco bajo.
• Pérdida de conocimiento.

Al empeorar, los síntomas antes mencionados pueden agravarse hasta producir un shock grave con pérdida del conocimiento.

Contrariamente a los perros con insuficiencia suprarrenal, parece que los gatos no suelen manifiestan diarrea, aunque existen excepciones.

 

Diagnóstico:

La duración clínica de los síntomas antes del diagnóstico suele ser de 100 días, con una media de 14 días.

Los hallazgos clinico-patológicos de los gatos con insuficiencia suprarrenal primaria suelen ser iguales que en los perros. Los cambios en los electrolitos en sangre indican cambios característicos de deficiencia mineralocorticoide. El resultado podría ser hiponatremia, hipocloremia e hipercalemia. También es posible detectar azotemia e hiperfosfatemia.

Es importante distinguir el hipoadrenocorticismo del fallo renal crónico.

Debido a que el hipoadrenocorticismo puede imitar muchas otras enfermedades, es necesario llevar a cabo determinadas pruebas diagnósticas para confirmar la presencia de la insuficiencia suprarrenal primaria, así como para excluir otras enfermedades con síntomas parecidos. Entre las pruebas se podrían incluir:

Exploración física e historial médico.
Analítica de sangre completa. Perfil bioquímico en sangre y urianálisis.
Prueba de estimulación de ACTH (Suele ser la prueba diagnóstica por excelencia).
Radiografías de pecho y abdominales, así como una posible prueba de ultrasonido abdominal, dependiendo de los síntomas que manifieste el gato.

 

Tratamiento:

La terapia depende de la gravedad de la enfermedad. En el caso de una crisis suprarrenal podría necesitar:

• Fluidos por vía intravenosa.
• Monitorizar electrolitos.
• Terapia de reemplazo con glucocorticoides y mineralocorticoides.

La terapia a largo plazo del hipoadrenocorticismo primario en los gatos consiste en una terapia de reemplazo de por vida con glucocorticoides y mineralocorticoides, así como de un suplemento de sal en la dieta.

En los gatos es posible utilizar acetato de fludrocortisona por vía intramuscular. La dosis se ajusta dependiendo de los niveles de electrolitos en sangre que se monitorizan cada una o dos semanas durante el periodo inicial.

Con respecto al glucocorticoide, puede administrarse una vez al día de forma oral o por vía intramuscular, una vez al mes.
Es importante administrar los medicamentos según han sido prescritos por el veterinario y observar el nivel de actividad del gato, su apetito y su sed. También es importante estar atento a cualquier episodio con vómitos, diarrea, debilidad, cambios en su apetito… El seguimiento veterinario debe hacerse con regularidad e incluye analíticas de sangre para verificar los niveles de sodio y potasio en sangre.

Es posible que el gato necesite aumentar su dosis del glucocorticoide en momentos de estrés, como por ejemplo al viajar, pasar por un proceso quirúrgico, sufrir un accidente, ser hospitalizado, etc. El propietario y el veterinario deben establecer un protocolo de actuación de forma anticipada para contar con esta información en caso de necesidad.

 

Pronóstico:

La falta de mineralocorticoides y glucocorticoides supone una amenaza para la vida del gato. Sin tratamiento, el gato morirá.

Los gatos que sobreviven una crisis suprarrenal pueden ser tratados durante muchos años de forma satisfactoria.

En algunos estudios llevados a cabo, seis de diez gatos sobrevivieron a una crisis suprarrenal durante una media de 2¾ de años tras el diagnóstico. Con un suplemento adecuado de glucocorticoides y mineralocorticoides, los gatos tienen una expectativa de vida normal.

 

 

 

Imágen de Bill Longshaw, por cortesía de FreeDigitalPhotos.net

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